Menú

¿QUÉ SON LAS AMENAZAS?

¿QUÉ SON LAS AMENAZAS?

El 19 de enero de 2020 la policía municipal de Sitges detuvo a un hombre después de que su pareja alertara a los agentes de que había sido víctima de amenazas de muerte, ocurriendo el incidente en el domicilio de ambos y delante de las hijas, una de ellas menor.
El hombre está acusado de cometer un delito de amenazas, tipificado en los artículos 169 a 171.1 del Código Penal. Consiste en comunicar a alguien que se le va a causar un mal grave, verosímil, posible e injustificado, susceptible tal anunciamiento de causar intimidación en la
víctima.
Para que un mal reúna las características requeridas se han de tener muy en cuenta las circunstancias en las que se anuncia tal. Por ejemplo, si una señora mayor en silla de ruedas amenaza a un joven que acaba de salir del gimnasio con que o le da dinero o le va a tumbar al
suelo, el joven no se tomará en serio ese comentario y la señora no habrá incurrido en un delito de amenazas. En cambio, si ocurriese a la inversa, sí que se constituiría, puesto que posiblemente la señora se sentiría intimidada.
La ley penal distingue si el anuncio del mal está condicionado a una conducta o no, y de ahí surge la clasificación de las amenazas entre condicionales y no condicionales.

Amenazas condicionales
En estas se distingue a su vez entre si el mal anunciado es un delito de los que especifica el artículo 169 o no. Estos son: delitos de homicidio, lesiones, aborto, contra la libertad, torturas y contra la integridad moral, la libertad sexual, la intimidad, el honor, el patrimonio y el orden
socioeconómico.
Un ejemplo de amenaza condicional cuyo mal constituye delito es “si cuentas esto voy a secuestrarte”, ya que el secuestro es un delito contra la libertad. Si se comete este tipo del 169, el autor podría enfrentarse a una pena de prisión de entre 1 a 5 años.
Se eleva la pena si se amenaza por determinados medios: por escrito, por teléfono o por cualquier medio de comunicación.
Un ejemplo de amenaza condicional cuyo mal no constituye delito: “si cuentas esto voy a denunciarte”. En este caso, la pena es de prisión de 3 meses a 1 año o de multa de 6 a 24 meses.

Amenazas no condicionales
A diferencia de las primeras, estas solamente van a ser perseguidas penalmente si el mal que se anuncia es delito.
Un ejemplo es “te voy a matar”. Por lo tanto, “te voy a denunciar” no es un crimen.

Hay que recordar que, como hemos expuesto anteriormente, toda amenaza ha de ser cualificada no solo por la literalidad de las palabras de la misma, sino por el contexto en el que se anuncia.
Una modalidad del delito que nos ocupa es el chantaje, que consiste en obtener dinero u otro provecho presionando con que se van a revelar intimidades de un sujeto que las quiere mantener ocultas.

CIRCUNSTANCIAS AGRAVANTES IMPORTANTES PARA LOS DELITOS LEVES DE AMENAZAS

La diferencia entre una amenaza leve y una grave repercute en la pena que se le va a imponer al autor, y según reiterada jurisprudencia, será el juez quien decida si es uno y otro teniendo muy en cuenta las circunstancias, el mal y la intimidación causada.

amenazas

– Violencia de género
En la reforma del Código del año 2015 se han introducido varias agravantes relacionadas con la violencia de género para intentar acabar con ese fenómeno, castigando más sus manifestaciones. Estas reformas han añadido más pena en los casos de amenazas leves en que
el amenazante sea o haya sido esposo o haya estado en una relación con la víctima mujer.
Además, si hay menores presentes en el momento de cometer el delito o este se realiza en el lugar del domicilio común o de la víctima, se va a añadir la pena en la mitad superior.

– Finalidad xenófoba o pro terrorista
Cuando las amenazas son dirigidas a atemorizar a un colectivo y tienen la gravedad necesaria para conseguirlo, se impondrá la pena superior en grado a la del tipo básico.
– Amenaza con arma o instrumento peligroso
De esta manera, el sujeto que realizó el delito en Sitges se podría enfrentar a una pena de prisión de 6 meses a 2 años, suponiendo que sea no condicional, por incurrir en un delito de amenazas. Si se determinase que es leve concurriría la agravante de violencia de género y en
presencia de menores, y la pena podría ser mucho más elevada.

WhatsApp WhatsApp
>